Tomar té no parece aminorar el riesgo de cáncer de ovario
Nueva York . Ocho estudios realizados en países occidentales, entre personas que consumen té negro, arrojaron como resultado que esa infusión no parece disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de ovario.
Sin embargo, un estudio dirigido por el doctor Bin Wang, en China, donde la mayoría de las personas consumen té verde, señaló una tendencia menor al riesgo de cáncer de ovario a medida que aumentaba la cantidad de tiempo que se había tomado esa infusión.
La ingesta de té en esos estudios varió de una taza por mes a cuatro o más por día, informaron los investigadores involucrados.
El resultado de los estudios, dado a conocer en el American Journal of Obstetrics and Gynecology, sugiere que el té negro y el verde tendrían diferente relación con el riesgo de desarrollar tumores en los ovarios, debido posiblemente a sus distintos métodos de producción y composición química.
Debido a la numerosa cantidad de factores que influyen en el desarrollo del cáncer de ovario como el ambiente, la genética, las hormonas y el estilo de vida, Wang y sus colegas, sugirieron que más estudios deberían considerar cómo esos factores, así como también el consumo de té negro o verde, impactan en las tasas de cáncer ovárico.
Sin embargo, un estudio dirigido por el doctor Bin Wang, en China, donde la mayoría de las personas consumen té verde, señaló una tendencia menor al riesgo de cáncer de ovario a medida que aumentaba la cantidad de tiempo que se había tomado esa infusión.
La ingesta de té en esos estudios varió de una taza por mes a cuatro o más por día, informaron los investigadores involucrados.
El resultado de los estudios, dado a conocer en el American Journal of Obstetrics and Gynecology, sugiere que el té negro y el verde tendrían diferente relación con el riesgo de desarrollar tumores en los ovarios, debido posiblemente a sus distintos métodos de producción y composición química.
Debido a la numerosa cantidad de factores que influyen en el desarrollo del cáncer de ovario como el ambiente, la genética, las hormonas y el estilo de vida, Wang y sus colegas, sugirieron que más estudios deberían considerar cómo esos factores, así como también el consumo de té negro o verde, impactan en las tasas de cáncer ovárico.
Agencias
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