De Schiaparelli a Galliano: el regreso del estampado de periódico vuelve 25 años
Aunque muchos lo identifican con el célebre vestido de Galliano para la colección otoño-invierno 2000 de Dior, la historia del newspaper print comenzó mucho antes: en 1935

El estampado que imita las páginas de un diario, convertido en una de las imágenes más reconocibles de la moda de los 2000 gracias a Galliano para Dior y a Carrie Bradshaw en Sex and the City, reaparece en pasarelas y colecciones para confirmar el regreso de uno de los grandes iconos del cambio de milenio.
Aunque muchos lo identifican con el célebre vestido de Galliano para la colección otoño-invierno 2000 de Dior, la historia del newspaper print comenzó mucho antes: en 1935, Elsa Schiaparelli convirtió recortes de prensa en un estampado de algunas prendas, inspirada por las pescadoras danesas que utilizaban periódicos para protegerse del frío.
Aquella propuesta, tan irónica como vanguardista, inauguró una relación entre la moda y la prensa que decenios después recuperaría Galliano con su propio periódico ficticio, The Christian Dior Daily.
El diseño alcanzó definitivamente la categoría de pieza de culto cuando Sarah Jessica Parker apareció luciéndolo con su personaje de Carrie Bradshaw en la tercera temporada de Sex and the City.
La escena, caminando por las calles de Manhattan con el vestido ceñido y un bolso Baguette de Fendi, convirtió aquella prenda en uno de los estilismos más recordados de la historia de la televisión y en símbolo de la moda de los primeros años del siglo XXI.
Veinticinco años después, el estampado vuelve a captar la atención de la industria.
Chanel y Dior lo han reinterpretado recientemente sobre la pasarela y celebridades como Jenna Ortega han recuperado el icónico vestido de Galliano, confirmando el renovado interés por la estética de los años 2000 y por las piezas de archivo.
Otra de las firmas que ha mantenido este estampado entre sus diseños es la española Desigual, reconocida por sus creaciones de aire irreverente y divertido, que apuesta por él en vestidos, pero también en faldas, tops y pantalones combinables entre sí.
"Es verdad que muchas tendencias de los 2000 están viviendo un regreso, pero creemos que el éxito del newspaper print va un poco más allá: hoy vemos un interés cada vez mayor por prendas con carácter, que tengan una historia detrás y que se salgan de lo convencional", explican fuentes de Desigual a EFE.
La marca asegura que siempre ha sentido predilección por "los estampados que cuentan algo, que generan conversación y que hacen que una prenda tenga vida propia".
"Para nosotros, el estampado de periódico nunca ha sido una tendencia puntual; es uno de esos códigos que forman parte de la identidad de Desigual desde hace años y que refleja muy bien nuestra forma de entender la moda: creativa, expresiva y con personalidad", explican las fuentes.
Regreso al cambio de milenio
Los expertos sitúan este regreso dentro del resurgir de la estética Y2K, que ha devuelto a la actualidad prendas, siluetas y accesorios característicos del cambio de milenio. Sin embargo, Desigual considera que el atractivo del diseño trasciende la nostalgia.
Lejos de quedar reservado para quienes vivieron la fiebre de la serie televisiva citada, el estampado también seduce a nuevas generaciones que descubren por primera vez aquel imaginario.
"Creemos que precisamente ahí está la gracia de este estampado: cada persona puede hacerlo suyo. Hay quien prefiere convertirlo en el protagonista con un vestido o una camisa, y quien opta por introducirlo en pequeños detalles o combinarlo con prendas más básicas", detalla Desigual.
- La firma española rechaza, además, que se trate de un diseño asociado únicamente a la nostalgia. "No creemos que sea un estampado pensado solo para quienes vivieron los años 2000. Las nuevas generaciones lo están descubriendo desde una perspectiva completamente diferente y lo incorporan con mucha naturalidad".
Quizá ahí resida el secreto de una tendencia que, casi un siglo después de que Schiaparelli imprimiera por primera vez titulares sobre un tejido y veinticinco años después de que Carrie Bradshaw la inmortalizara en televisión, vuelve a demostrar que algunas noticias nunca dejan de ser actualidad.

EFE