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Advierten que el sargazo añade presión a la arena de playas de RD

Investigadores llaman a proteger la salud del litoral ante el impacto de diversos ambientes

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Advierten que el sargazo añade presión a la arena de playas de RD
Vista de Bahía de las Águilas, en la provincia Pedernales. (ARCHIVO/DIARIO LIBRE)

La acumulación y el manejo inadecuado del sargazo en las playas dominicanas podrían estar ejerciendo una presión adicional sobre la salud de la arena, un recurso natural más frágil de lo que aparenta y del que depende buena parte del atractivo turístico del país.

Así lo planteó Melvin Arias Polanco, parte del equipo investigador del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) que desarrolló un análisis estructural a ocho playas de alta actividad turística en República Dominicana. 

"Lo que mostró el estudio son unas características muy particulares que tienen estas playas y eso hace que sean vulnerables a ciertos ambientes cuando aumenta mucho la acidez y empieza a descomponerla mucho más rápido", indicó el especialista. 

Arias sostuvo que las arenas claras de varias playas turísticas están compuestas principalmente por carbonato de calcio, en formas como la aragonita y la calcita, materiales sensibles a los cambios de acidez y a la interacción con materia orgánica en descomposición.

De acuerdo con Arias, el sargazo no debe verse únicamente como un problema visual para el turismo. Su acumulación sobre la playa, su descomposición y prácticas como enterrarla pueden modificar las condiciones químicas del entorno y acelerar el deterioro de una arena que, por su composición, es vulnerable. 

El investigador explicó que las arenas más blancas y finas, precisamente las más valoradas por el turismo, suelen tener una mayor proporción de aragonita, un componente que contribuye a su apariencia clara, pero que también las hace más sensibles frente a ambientes ácidos. 

Para ilustrar esa fragilidad, Arias comparó este tipo de arena con la cáscara de un huevo, también compuesta por carbonato de calcio. Cuando ese material entra en contacto con sustancias ácidas, tiende a degradarse. En el caso de la playa, esa acidez puede aumentar por la descomposición de materia orgánica, como el sargazo, o por otras presiones asociadas a la actividad humana.

El especialista advirtió que la arena no debe entenderse como un elemento estático o permanente. Explicó que las playas atraviesan procesos continuos de pérdida y reposición de sedimentos, influenciados por el oleaje, la dinámica oceánica y la salud de los arrecifes de coral, que actúan como una fuente natural de producción de arena.

Insistió en que la playa que se observa hoy no necesariamente conservará sus mismas características en el futuro si se interrumpen los procesos naturales que la alimentan.

En ese sentido, la degradación de los arrecifes de coral, el aumento del nivel del mar, los cambios en el oleaje, la contaminación, la construcción cercana a la costa y la presión turística se suman al sargazo como factores que pueden modificar la composición de las playas. 

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Infografía
Muestras de arena de diversas playas del país. Sus diferencias en el color están relacionadas con los elementos que las componen. (INTEC)

El ejemplo de Bahía de las Águilas 

Uno de los casos que el investigador destaca como referencia es Bahía de las Águilas, en Pedernales. Según explicó, esta playa presenta una alta proporción de aragonita y conserva características que podrían estar asociadas a un menor nivel de intervención humana.

Arias planteó como hipótesis que otras playas dominicanas pudieron haber tenido condiciones similares en el pasado, pero que con el tiempo han ido modificando su composición debido a mayores presiones ambientales y humanas. Por ello, consideró que Bahía de las Águilas debe ser observada no solo por su belleza escénica, sino como un ecosistema costero cuya composición ofrece señales sobre la importancia de mantener bajos niveles de intervención.

Composición de las playas 

Aunque el estudio realizado por el Intec estableció una línea base sobre la composición de ocho playas dominicanas de alta actividad turística, Arias reconoció que todavía queda pendiente una medición específica sobre el impacto del sargazo en la arena.

El investigador entiende que se requiere un análisis más minucioso para determinar hasta qué punto la acumulación, descomposición, remoción o enterramiento del sargazo está acelerando la degradación de las arenas carbonatadas.

"Sabemos que lo está deteriorando, pero no se ha hecho un estudio minucioso", indicó Arias, al plantear que esa debe ser una de las actualizaciones necesarias a partir de los resultados ya obtenidos.

Para el especialista, contar con esa medición permitiría orientar mejores políticas de manejo costero, especialmente en zonas hoteleras donde el sargazo suele ser retirado por razones estéticas, pero no siempre bajo criterios de conservación de la arena.

Yolenny Mabel Cruz Salazar, quien también fungió como investigadora en el levantamiento, resaltó que la línea base establecida por el estudio también permitirá que, en 10 o 20 años, nuevas mediciones puedan comparar si las playas mantienen su composición actual o si han perdido parte de los compuestos carbonatados que les dan su color claro y su textura fina.

Arias insistió en que el país debe prestar atención a la vulnerabilidad de sus playas, debido a que el deterioro de la arena puede transformar no solo el paisaje costero, sino también el valor ambiental y económico de estos espacios.

TEMAS -

Egresada de la UASD de la carrera de Comunicación Social, mención Periodismo. Ha participado como colaboradora en programas radiales y como periodista en El Nuevo Diario y Diario Libre.