Renuncia reversible
Cabildo de Las Charcas queda atrapado entre renuncia y retractación
En Las Charcas de Azua ya no se sabe qué vale más: una firma, una sesión capitular o una retractación a destiempo. El alcalde asegura que nunca renunció; la vicealcaldesa responde que la carta fue leída, aprobada y conocida delante de todos.
Mientras tanto, regidores, partidos y hasta Fedomu entraron al pleito hablando de "golpe de Estado" municipal, como si el cabildo fuera un pequeño Congreso en crisis permanente.
Lo curioso es que, si la firma fue falsa, alguien debería terminar en tribunales. Pero si fue auténtica, entonces la política dominicana acaba de descubrir que hasta las renuncias pueden arrepentirse después de aprobadas.
