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Bauger y el fútbol en RD

La escuela de Bauger, semilla del auge futbolero

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Bauger y el fútbol en RD
El hombre que desafió la hegemonía del béisbol. (FUENTE EXTERNA)

Era un niño cuando en México se celebró el Mundial de Fútbol del año mil novecientos ochenta y seis, fue mi primer contacto con ese deporte y se produjo a través de transmisiones televisivas que contaban con la narración de un caballero con acento extranjero, que destilaba pasión en cada jugada, infinita emoción en cada gol y poseía unas destrezas pedagógicas indispensable para orientar sobre reglas básicas a una audiencia neófita. 

Se trataba de Jorge Rolando Bauger, un argentino que los designios de la vida trajeron a hacer vida y familia en esta media isla tropical. Tenaz, atrevido y de vasta cultura, era capaz de afirmar que el futbol era el deporte más popular del mundo; ante lo cual mi ignorancia supina relinchaba, al no comprender el atrevimiento de este señor al comparar la enorme popularidad del béisbol con el fútbol, que en lo que a mí concernía solo se jugaba cada cuatro años. 

Después de ese mundial que ganó Argentina guiada de la mano y la bota izquierda de Maradona, asumí esa nacionalidad futbolera. Aunque solo retomé contacto con el fútbol un cuatrienio después cuando un malévolo árbitro birló a la Albiceleste del Mundial de Italia, otra vez siguiendo los partidos con la narración, los comentarios y las orientaciones de Bauger.

De ahí ya me enganché a ese deporte, siempre a través del hilo conductor que ofrecía el argentino y su estilo inconfundible. En su programa Fútbol solo Fútbol cada domingo daba seguimiento a los resultados de las ligas europeas, no había internet ni canales latinos en la televisión por cable, por lo que en aquellos años ver ese espacio televisivo era imprescindible para estar al tanto de cuanto ocurría en el mundo del fútbol.

Pero su aporte no se limitó a la divulgación por medios de comunicación, pues hace muchos años creó una escuela de fútbol que me atrevo a asegurar fue la semilla germinal que produjo la explosión del balompié a partir de los primeros años de este siglo, sobre todo en las clases medias y altas. Sin el trabajo tesonero de su escuela no se puede explicar la cantidad de academias, programas escolares y torneos juveniles e infantiles que se celebran cada año a nivel nacional, en buenos campos, bien patrocinados y muy concurridos.

Fue además de los pioneros de la Liga Dominicana de Futbol, una entidad de carácter profesional que tras un parto tortuoso, tres lustros después es sostenible, exhibe madurez y es reconocida y apoyada por la federación internacional y la conferencia regional que rigen ese deporte.  

Como buen argentino Bauger es de fuerte carácter, lo conozco incluso por experiencias personales. Pero para ser justos solo con esas características se podía aterrizar hace medio siglo en esta tierra beisbolera hasta la médula y atreverse a difundir y trabajar en la expansión del fútbol.

Por eso, mientras por primera vez asisto junto a mis hijos a presenciar partidos de un Mundial de Futbol, me pregunto qué impide el ingreso de Jorge Rolando Bauger al Pabellon de la Fama del Deporte Dominicano en calidad de propulsor. 

Baguer es un inmortal, y es hora de que se reconozca a un hombre indispensable a la hora de escribir la historia del futbol en la República Dominicana.

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