La deuda pública dominicana y la otra cara desconocida del debate
La pregunta que queda pendiente: ¿en qué se gastó el dinero?

Desde el año 2000 hasta el presente, las cuatro administraciones presidenciales que han gobernado la República Dominicana han incrementado sustancialmente el endeudamiento público en términos absolutos y en comparación con la gestión inmediatamente anterior.
Pero los datos puros y duros sobre el endeudamiento de los últimos 26 años cuentan una historia muy diferente a la que ha se conocido en el sesgado debate político sobre la deuda, obviando aspectos tan esenciales como: ¿por qué y para que nos endeudamos? Es decir cuales razones estratégicas o circunstanciales justifican o explican el endeudamiento.
El reputado economista José Luis de Ramón lo acaba de exponer de manera simple en su reciente artículo "El verdadero costo de la deuda pública": "La deuda no es ni buena ni mala, depende en que se gaste el dinero. Si se destina a activos que aceleran el desarrollo no es problemática, al generar una tasa de retorno social mayor al costo del financiamiento".
Según datos recientes del el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), El presidente Luis Abinader es el que ha contratado el mayor monto de deuda pública al pasar de US$57,266.4 millones en agosto del 2020, a 82 mil 790.8 millones, en abril del 2026, aunque en términos porcentuales ha sido el que menos ha elevado el endeudamiento en comparación con el ejercicio anterior, con un incremento acumulado de 44.6 %. (https://elnacional.com.do/economia/1-5-billones-pesos-aumenta-deuda-publica-consolidada-rd-gestion-abinader_572488.html.)
El presidente Leonel Fernández registra el mayor endeudamiento relativo, al pasar de 6 mil 585 millones de dólares en el inicio de su mandato en el año 2004, hasta 19 mil 463 millones de dólares a su salida en el año 2012, para un aumento porcentual de un 195.5 %, de acuerdo a datos divulgados por la Dirección General de Crédito Público del Ministerio de Hacienda en agosto del 2020, citados por la periodista Suhelis Tejero Puntes, en una nota publicada en Diario Libre el 17 de a agosto del 2020. (https://www.diariolibre.com/economia/deuda-publica-se-ha-disparado-en-periodos-de-mas-crecimiento-economico-BJ20839118)
Según los datos de la Dirección general de Crédito Público, y siempre considerando el incremento porcentual por cada gestión, a Leonel Fernández le sigue Hipólito Mejía, que en cuatro años y en medio de la crisis bancaria del 2003, elevó la deuda de 3 mil 243.54 millones de dólares en el año 2000 a 6 mil 584.98 millones de dólares al concluir su gestión el agosto del 2004.
En cuanto a la gestión del presidente Danilo Medina, la misma fuente oficial revela que al cierre del 30 de junio del 2020 el saldo de la deuda del sector público no financiero totalizó 38 mil 574.8 millones, para un aumento porcentual del 98.2% con relación a los 19 mil 463.3 millones de dólares que había dejado el presidente Fernández.
La deuda pública y la otra cara del debate
Lo que no se ha debatido o establecido con claridad es cuál ha sido el uso que se le ha dado a la deuda contratada por el país en cada gestión de gobierno, considerando que todos los Estados del mundo recurren al crédito para financiar inversiones, enfrentar crisis o amortiguar los efectos de los ciclos económicos, como argumentan los economistas.
Sin embargo, la actuación de Fernández y Abinader en materia de endeudamiento no se puede analizar al margen del contexto o las circunstancias en que ambos asumieron y ejercieron el poder en sus respectivos períodos.
El presidente Fernández inició su gestión en el 2004 con una reforma fiscal que le permitió elevar el ITBIS del 12% al 16%, subir los impuestos selectivos al consumo y generar la mayor escalada conocida de aumentos en los precios de los alimentos y servicios básicos, tal como lo describe el economista Andrés Dauhajre en su artículo del primero de agosto 2011: (https://www.elcaribe.com.do/sin-categoria/el-pueblo-si-vive-de-numeros/.)
El presidente Abinader, lo hizo en medio del peor desastre económico del siglo XXI, con un déficit fiscal mundial que pasó de un promedio de 3.8% del PIB en 2019 a 11.8% del PIB en 2020, cerrando su ejercicio inicial del 2020 con un déficit de RD$345 mil 155 millones de pesos, equivalente al 7.7% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Este saldo negativo histórico se debió principalmente a los efectos económicos provocados por la pandemia de la COVID-19, que obligó al Estado a incrementar sustancialmente el gasto en subsidios sociales y el relanzamiento de los sectores productivos y la implementación del programa de educación a distancia, que envolvieron inversiones extraordinarias no previstas.
Pegunta clave: ¿para qué ha servido el endeudamiento público?
La respuesta a esta pregunta podría ayudar a entender porque los gobiernos que antecedieron al presidente Abinader no utilizaron el endeudamiento contraído para terminar obras fundamentales y estratégicas iniciadas en sus gestiones y dejadas a medio término a pesar de haberse endeudados de acuerdo a sus necesidades y en algunos casos sumar hasta más de 10 años para su ejecución. Por ejemplo:
Acueducto múltiple de Peravia, iniciado por Leonel Fernández en el 2008 y terminado por Luis Abinader en el 2022.
Presa de Monte Grande, iniciada en el 2009 por Leonel Fernández, continuada por Danilo Medina en el 2013 y concluida por Luis Abinader en el 2024.
Acueducto de Miches, iniciado por Leonel Fernández en el 2009 y terminado por Luis Abinader en el 2025.
Circunvalación de Azua, iniciada en el 2012 y retomada y terminada por Luis Abinader en el 2023.
Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, iniciada en el 2013 y terminada junto al Hospital Clínico Quirúrgico de Alta Tecnología y seis niveles, en el año 2025.
Hospital San Vicente de Paul, iniciado en el 2014 y reconstruido, ampliado e inaugurado en el 2025 como el Hospital Regional Angel María Gatón, con más de 48,000 metros cuadrados de construcción.
Malecón de Nagua (un caso especial) Fue iniciado en el 2009 con un presupuesto inicial de 492 millones de pesos, al que se aplicaron 3 enmiendas para elevarlo a un total a mil 650 millones, 570 mil 870 pesos y 77 centavos, dejando como parte visible del proyecto solo una pista de caliche. Esta obra fue retomada por el presidente Abinader prácticamente de cero, ampliada en extensión y otras facilidades, y ya está en su fase final.
La gestión del presidente Abinader también asumió muchas obras viales comenzadas y no terminadas como la carretera turística Santiago Puerto Plata, la carretera Hato Mayor Sabana de La Mar, la carretera Barahona-Enriquillo-Pedernales, la carretera El Cercado-Hondo Valle y otras vías importantes en todas las regiones del país, como parte de un extenso programa de mantenimiento vial, con más de 16 mil 137 km-carril de carreteras y caminos vecinales intervenidos, la rehabilitación de puentes y pasos a desnivel, y un plan de asfaltado en más de mil puntos del territorio nacional,
Con la misma visión de continuidad, la administración del presidente Abinader también asumió la gran obra del Metro de Santo Domingo, con la ampliación de la línea Uno y la extensión de la Linea 2C de los Alcarrizos, así como las nuevas líneas del teleférico de los Alcarrizos, Santiago y el que conectará el kilómetro 9 de la Autopista Duarte con Buenos Aires de Herrera y Quita Sueño de Haina.
La gestión correcta y eficiente de los recursos, incluyendo el financiamiento externo, podría explicar también la inversión histórica de la actual gestión en agua potable y saneamiento que supera los 27,000 millones de pesos, una cifra que supera por 4 la inversión total de los 5 períodos anteriores; las 20 mil viviendas construidas o reconstruidas en los 4 puntos cardinales; los grandes proyectos de desarrollo turístico y de infraestructura en Pedernales, Barahona, Montecristi, Puerto Plata, Samaná; Nagua, Santiago, Miches, Distrito Nacional, Santo Domingo y todo el territorio nacional; el aumento exponencial del empleo; la aplicación de 45 nuevos aumentos salariales a través del Comité Nacional de Salarios; la dignificación de los policías y militares del país con salarios que triplican los que recibían en el 2020; la integración de 8 mil nuevos agentes policiales y la reducción sustancial de la tasa de homicidios; y el aumento de la producción agropecuaria junto con la autosuficiencia alimentaria.
Igualmente la triplicación de los fondos para medicamentos de alto costo y enfermedades catastróficas; los 2 millones de dominicanos incluidos en el Seguro Nacional de Salud; el logro de la meta Hambre Cero, según la FAO, y la reducción de la pobreza y la inequidad social; las grandes soluciones del transporte en el Gran Santo Domingo y Santiago; la recuperación de las principales playas y balnearios y la reconstrucción de malecones y frentes marinos en todo el pais; y sobre todo en la capacidad del Gobierno de Abinader para enfrentar todas las crisis que han impactado al país desde la pandemia, los conflictos gropoliticos y los huracanes Elsa, Fiona y Melissa.
El presidente Abinader ha declarado que su administración es la única en las últimas décadas que ha logrado reducir la deuda en términos relativos y con relación al Producto Interno Bruto (PIB), al pasar de 68% en agosto del 2020, a 59% en junio del 2026.

Luis José Chávez
Luis José Chávez