Sarkozy dice estar dispuesto a defender "con todas las fuerzas" su inocencia
El presidente francés fue condenado en primera instancia por considerar el tribunal que existió "un pacto de corrupción"

El expresidente francés Nicolas Sarkozy reiteró este miércoles su inocencia en el juicio en apelación por la financiación con dinero del régimen libio de la campaña que le condujo al Elíseo en 2007 y aseguró que se defenderá "con todas las fuerzas".
"No he cometido ninguno de los hechos por los que fui condenado", dijo el exjefe del Estado, sentenciado a cinco años de prisión en septiembre pasado por asociación de malhechores en ese caso.
"Movilizaré todas las fuerzas de las que soy capaz para defender esta verdad en la que creo profundamente", agregó Sarkozy durante el tercer día del proceso previsto hasta el 3 de junio.
Defensa de Sarkozy
El que fuera presidente francés hasta 2012 renunció a insistir en la que será su línea de defensa, pero aseguró que sus palabras no son puramente de fachada sino "un sentimiento profundo".
"No es un eslogan, siento en el fondo de mí que no he cometido ninguno de los actos por los que he sido condenado. Imagino que el tribunal me hará preguntas y podré defenderme. Pero lo que he dicho lo siento en el fondo de mí", insistió.
Sarkozy fue condenado en primera instancia por considerar el tribunal que existió "un pacto de corrupción" para financiar con dinero del régimen de Muamar Gadafi la campaña electoral de 2007.
Junto a él fueron sentenciados sus dos principales lugartenientes, Claude Guéant y Brice Hortefeux, que también han apelado la sentencia.
El primero, de 81 años, que recibió la mayor condena, 6 años de cárcel, presentó un informe médico que le exime de asistir al juicio por su delicado estado de salud.
Junto a Hortefeux, fueron condenados por haber mantenido a lo largo de 2005 encuentros con Abdallah Senoussi, yerno de Gadafi y número 2 del régimen, que según la acusación inyectó hasta 6,5 millones de euros en la campaña de Sarkozy.
Hortefeux, que entonces era responsable de Administraciones Territoriales dentro del Ministerio del Interior que ostentaba Sarkozy, fue condenado en primera instancia a dos años y sí está presente en el proceso en Apelación.
Fue el más explícito en tomar la palabra para asegurar que probará su inocencia y "desmontará" los indicios por los que fue condenado.
"Fui procesado sin ninguna prueba incriminatoria y el tribunal de primera instancia concluyó que me reuní con Senoussi de forma premeditada, deliberada, no fortuita. Es falso y lo probaré", afirmó.
También dijo que desmontará la acusación que considera que actuó para traer fondos de Libia a Francia y que tuvo más encuentros con el yerno de Gadafi, que perseguía liberarse de la sentencia a cadena perpetua por el atentado contra un avión en 1989 en el que murieron 170 personas, 54 de ellos franceses.
Hortefeux consideró "injusta e infundada la sentencia dictada contra él en primera instancia y fustigó sus fundamentos: "una suma de hipótesis no conforman una verdad", aseguró.
Los demás acusados
El resto de los acusados, once en total, también reiteraron su inocencia y aseguraron que tratarán de probarla hasta el final del juicio, antes de que quede visto para sentencia, que se prevé que se dicte en otoño próximo.
Es el tercer proceso que vive Sarkozy desde su salida del Elíseo y el que le ha valido una pena más dura, que le llevó a pasar tres semanas entre los barrotes entre el 21 de octubre y el 10 de noviembre del año pasado.
Antes había sido condenado a un año de cárcel por un caso de corrupción y tráfico de influencias, que cumplió en arresto domiciliario con un brazalete electrónico que llevó entre el 7 de febrero y el 14 de mayo de 2025.
La tercera condena, esta vez a seis meses de cárcel por la financiación irregular de la campaña de 2012, que perdió contra el socialista François Hollande, le obligará de nuevo a llevar un brazalete electrónico en una fecha todavía por determinar.


EFE