VIDEO | ¿Cómo ser inclusivo y no fracasar? Esta apuesta llama a conocer el talento primero
Kimaya Consulting obtuvo el segundo lugar en la competencia República de Ideas
Rompe con el concepto asistencialista de las oportunidades para los que tienen discapacidad
Las empresas buscan ser inclusivas, pero muchas veces no saben cómo lograrlo. A raíz de esa situación surge Kimaya Consulting, un proyecto que busca profesionalizar la integración de personas con discapacidad en el mundo laboral mediante educación, acompañamiento y transformación cultural dentro de las organizaciones.
La iniciativa parte de la idea de conocer primero el talento y luego la discapacidad. Desde ese enfoque, Kimaya trabaja con empresas para identificar capacidades, crear condiciones adecuadas de trabajo y construir entornos laborales donde la inclusión sea real y sostenible.
Kimaya Consulting fue un proyecto ganador en el segundo lugar de la categoría "Idea Conceptual" del concurso República de Ideas. Está liderado por un equipo multidisciplinario integrado por jóvenes y profesionales con discapacidad visual. Entre ellos se encuentra Ana Rodríguez, gerente de la iniciativa y estudiante de comunicación corporativa.
Kimaya nace de una reflexión poderosa: "El talento está en todas partes, pero las oportunidades no".
"Tenemos la particularidad de que trabajamos en la transformación de la cultura de la empresa para que el valor de la inclusión sea posible", expresa la joven ciega de 24 años.
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"Capacidad no vemos"
Junto a ella trabaja Lucía Santos, quien perdió la visión a los 20 años. Es psicóloga clínica y coordinadora de gestión y talento humano del proyecto. Actualmente tiene 46, y su historia refleja uno de los problemas que Kimaya busca enfrentar.
A pesar de haberse graduado en 2020 y continuar su formación con una maestría en terapia familiar, Santos explica que ha tenido dificultades para insertarse en el campo de la psicología a nivel público.
Destaca que muchas veces las barreras que enfrentan las personas con discapacidad no provienen de la falta de capacidad, sino del desconocimiento de sus aptitudes por falta de información dentro de las organizaciones.
"Me gusta mi carrera, pero sí he tenido ciertos inconvenientes para poder ingresar en el área que yo quiero", comenta. Esa experiencia personal -sumada a los obstáculos que enfrentan muchas personas con discapacidad en el mercado laboral- fue una de las motivaciones que impulsó a la creación de Kimaya Consulting.
Inclusión más allá de la caridad
Uno de los mensajes centrales de Kimaya es romper con la visión asistencialista que muchas veces rodea el tema de la discapacidad. "Esto no se trata de caridad ni de lástima", señalan los integrantes del proyecto.
"Kimaya no busca que se trate como ´pobrecito´ sino el que la persona puede desarrollar el talento que tiene", resalta Lucía. En ese sentido, el equipo promueve un cambio de mentalidad dentro de las empresas, donde la inclusión se entienda como una oportunidad de crecimiento tanto humano como empresarial.
"Tenemos que tomar parte y hacer conciencia, y nosotros mismos a empoderarnos, de que tenemos la condición, y podemos demostrar que sí se puede, y que sí tenemos la capacidad", agrega Lucía.
Transformar la cultura
En la República Dominicana, se estima que existen unas 478,300 personas con discapacidad de 5 años o más, equivalentes a 4.8 % de la población y más del 60 % no accede a un empleo formal.
El proyecto cuenta además con el acompañamiento de Mayra Ruiz, mentora del equipo y consultora en transformación cultural y comunicación organizacional. Desde su experiencia, su rol ha sido guiar a los jóvenes emprendedores para convertir su idea en un proyecto estructurado y viable.
Mayra resalta que muchas empresas en el país desean cumplir con lo dispuesto por la ley en materia de inclusión laboral -que establece una cuota del 2 % de personas con discapacidad en empresas privadas y un 5 % en instituciones públicas-, pero que no saben cómo implementarlo.
En ese contexto, Kimaya busca servir como puente entre el talento y las organizaciones, preparando a personas con discapacidad para demostrar sus competencias profesionales.
El objetivo, señala, no es solo lograr una contratación, sino que, "haciendo ajustes razonables para trabajar puestos inclusivos, las personas con el talento, con las competencias necesarias, puedan incorporarse y lograr no solo una inclusión laboral, sino una integración, que se sientan parte, se sientan bien", detalla.
Impacto social
Kimaya Consulting se presenta como una propuesta innovadora dentro del ecosistema emprendedor dominicano, ya que el 75 % de su equipo está conformado por personas con discapacidad que buscan transformar su propia realidad y la de miles de personas en el país.
El equipo planea utilizar el premio como capital semilla para poner en marcha formalmente sus operaciones durante los primeros meses. Los fondos permitirán consolidar la estructura de la empresa, cubrir gastos iniciales y comenzar a ofrecer sus servicios de acompañamiento a organizaciones interesadas en desarrollar procesos de inclusión laboral.
Además, buscan fortalecer alianzas con instituciones públicas, organizaciones y empresas del sector privado, con el objetivo de ampliar su alcance y conectar a más personas con discapacidad con oportunidades de empleo dignas y sostenibles.
Para quienes forman parte del proyecto, Kimaya también tiene un significado personal. Al definir en una sola palabra lo que representa la iniciativa para ellos, surgen conceptos que resumen su esencia: desarrollo, sostenibilidad, impacto y amor.
El equipo también cuenta con Miguel Taveras, de 21 años, estudiante de Derecho, quien aporta la perspectiva legal al proyecto. Su trabajo se enfoca en orientar a las empresas sobre el marco normativo vigente en materia de inclusión laboral y discapacidad, especialmente en lo relacionado con la Ley 05-13 sobre discapacidad y su reglamento de aplicación 363-16.
Dentro de su propuesta, Kimaya también promueve el concepto de "ajustes razonables", una idea que busca simplificar la forma en que se entiende la inclusión en la vida diaria y en el trabajo.
Para Miguel, estos ajustes no son algo complejo ni técnico. "Son las herramientas que tú debes usar para vivir el día a día", resalta. Si una vía no funciona, se busca otra; si un espacio no es accesible, se encuentra la manera de adaptarlo.
En esencia, se trata de encontrar soluciones prácticas que permitan a cada persona desarrollarse plenamente.

Mariela Lorenzo