Molestia muscular frena a Rafael Devers en juego de primavera
El toletero no enfrentó a los Dodgers y mantiene el foco en llegar sano al inicio de campaña.

Los San Francisco Giants dejaron fuera de la alineación titular al toletero Rafael Devers debido a una molestia en el tendón de la corva, por lo que no vio acción el viernes en un juego de pretemporada frente a los Los Ángeles Dodgers.
Buscando reordenar su futuro en la bahía como un pelotero de la élite de MLB, Devers en 2023 firmó un contrato de 10 años y 313.5 millones de dólares con los Boston Red Sox.
La campaña pasada conectó 35 cuadrangulares y remolcó 109 carreras, repartiendo su temporada entre 73 juegos con Boston y 90 con San Francisco.
A lo largo de su trayectoria acumula 235 jonrones y 747 impulsadas. Durante cinco temporadas consecutivas lideró a Boston en carreras producidas y en cinco ocasiones terminó entre los primeros 20 en la votación al Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Además, es tres veces All-Star y campeón de la Serie Mundial en 2018.
En cuanto al Clásico Mundial de Béisbol, Devers optó por no jugar con la selección de República Dominicana en esta edición para priorizar su preparación física con San Francisco y evitar riesgos tras molestias recientes. El antesalista prefirió enfocarse en llegar en plenitud a la temporada regular y cumplir con el plan de trabajo establecido por el cuerpo médico del club.

Evita las polémicas
Desde su salida de los Boston Red Sox en 2025, Rafael Devers ha optado por un discurso medido y prudente cada vez que se le pregunta por las circunstancias que rodearon su partida.
En conferencias de prensa y encuentros con medios, el antesalista ha evitado profundizar en las versiones sobre desacuerdos internos, limitándose a agradecer a la organización y a la afición por los años vividos en Boston.
El dominicano tampoco ha respondido directamente a los reportes que apuntaban a diferencias con la directiva y a tensiones en torno a decisiones deportivas del club.En lugar de alimentar la polémica, ha reiterado que "el béisbol es un negocio" y que su enfoque está en el presente, una postura que ha mantenido de forma consistente desde su llegada a San Francisco.
Incluso cuando antiguos compañeros o analistas han revivido el tema, Devers ha preferido desviar la conversación hacia sus metas actuales y su compromiso con su nuevo equipo.
Su estrategia ha sido clara: no reabrir heridas públicas ni entrar en confrontaciones mediáticas, concentrándose exclusivamente en su rendimiento dentro del terreno de juego y en construir una nueva etapa profesional lejos de la controversia.
