AM.-Jugada peligrosa
El presidente venezolano Hugo Chávez ha pasado dos grandes bochornos internacionales. El primero, cuando lo mandó a callar el rey Juan Carlos de España y recientemente en la cumbre de Cancún, México, cuando el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, le increpó que fuera "varón" y discutieran de frente sus diferencias. Con España, aunque ha viajado a ese país y se ha entrevistado con el Rey, las relaciones no han logrado llegar a un estado óptimo. Con Colombia, posiblemente pase lo mismo, a pesar de que los que sufren de estas crisis son los pueblos de ambas naciones. Chávez no va a sentarse a negociar con Uribe a menos que éste se excuse, que Leonel Fernández haga lo mismo y que todos vayan a rogarle que los perdone. Como Uribe no lo va a hacer, el golpe se le va a pegar al presidente dominicano, que también, aparentemente, tiene cuentas pendientes con Chávez por el asunto de Honduras y quién sabe cuántas cosas más puede producir la fértil imaginación del presidente...